El despliegue de la IA en la farmacia debe realizarse bajo un estricto marco ético. En la UE, el RGPD y la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act) establecen las reglas para el manejo de datos de salud de alto riesgo.
Ejes Regulatorios
- Supervisión humana: el farmacéutico valida toda sugerencia de la IA.
- Transparencia: información clara al paciente sobre el uso de herramientas.
- Calidad de datos: uso de bases verificadas para evitar sesgos algorítmicos.
Requisitos y Garantías
Es vital que el paciente confíe en que la IA es solo un apoyo al criterio clínico. La responsabilidad legal sobre el acto sanitario recae siempre en el farmacéutico, quien debe garantizar un trato humano de alta calidad.
La tecnología debe servir para mejorar la atención a todos los ciudadanos, asegurando que la eficiencia digital potencie, y no sustituya, el trato humano.