Hay un cajón en todas las farmacias que nadie quiere abrir: el de los encargos no recogidos. Lo que a menudo vemos como un simple inconveniente operativo es, en realidad, un problema financiero serio que afecta directamente a la tesorería del negocio.

El Coste de la Ineficiencia

El sistema de encargos es vital para dar un buen servicio, pero cuando el cliente no vuelve, ese producto se convierte en:

Medir el Ratio de Encargos Fallidos es un ejercicio de eficiencia pura. Si no controlas este dato, estás permitiendo una fuga de recursos constante que debilita tu pulmón financiero.